El Rally Islas Canarias puso a prueba a los equipos asistidos por RaceSeven en una de sus ediciones más duras

La cambiante climatología a través de las 17 especiales disputadas, unida al muy delicado estado en el que se encontraban algunos de los tramos en las dos etapas, hicieron de la 44ª edición del Rally Islas Canarias una auténtica prueba de supervivencia. Un verdadero reto para los equipos en un rally que decidía numerosos títulos y apartados tanto del ERC, como a nivel estatal dentro del CERA y CERT, sin olvidarnos del autonómico.

La estructura cántabra RaceSeven ofrecía su cobertura a un total de cuatro equipos en el parque de asistencia del Estadio de Gran Canaria, alineando para la ocasión dos unidades de Škoda Fabia R5 en manos de Miguel Suárez y Luis Vilariño respecivamente, así como un Peugeot 208 Rally4 para Raúl Hernández y un Peugeot 208 R2 de la generación anterior a disposición de Juan David Rivero. Todo ello en un contexto muy especial, pues esta edición de la cita insular contaba nada más y nada menos que con un centenar de participantes (44 de ellos internacionales) 20 nacionalidades representadas y un total de 40 vehículos R5 en liza.

Una vez más, el resultado más gratificante bajo las carpas de la estructura dirigida por Víctor Pérez llegaba de la mano del palmero Miguel Suárez. Y es que en una prueba de tal calibre, el joven piloto del Škoda Fabia R5 sacaba a relucir toda la sabiduría adquirida a lo largo de la temporada en sus participaciones regionales, conquistando junto a su inseparable Dani Sosa un magnífico tercer cajón del podio en el apartado autonómico, amén de la sexta plaza absoluta entre los habituales espadas del CERA. Sin duda, un resultado sobresaliente dadas las condiciones del rallye y el altísimo nivel de los equipos del europeo.

Gran alegría también por parte de la dupla grancanaria formada por Juan David Rivero y Aday Ortiz, que con el Peugeot 208 R2 cumplían con creces el objetivo de vivir en primera persona esta emblemática cita. Los de Canarias Sport Club llegaban al final pese a las adversas condiciones y disfrutando por encima de todo, a pesar de ser para el piloto el segundo rally de su trayectoria deportiva, pues únicamente había disputado el Rally Comarca Norte de Gran Canaria a los mandos de un Toyota Corolla.

La cruz de la moneda vino por parte de Luis Vilariño y Néstor Casal (Škoda Fabia R5) ya que por desgracia, un golpe en la segunda especial del sábado les dejaba fuera de combate. Cabe destacar que este lance de carrera no empaña en absoluto la magnífica temporada en constante progresión por parte del piloto de Palas de Rey.

Por su parte, Raúl Hernández y Diego Sanjuán, que tomaban por primera vez el pulso al nuevo Peugeot 208 Rally4, sufrían una ligera salida de carretera en el segundo tramo de la tarde del viernes. Aunque se intentó reparar para estar luchando en la segunda etapa, los daños eran mayores de lo esperado.

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